Goscinny,
guionista, y Uderzo, dibujante, se conocieron en 1951 y enseguida se
creó una gran complicidad entre ambos.
Colaboraron
en numerosos proyectos, pero al que más esfuerzo y tiempo dedicaron
fue al cómic de Astérix, que les dio fama mundial.
Los
dos se caracterizan por tener un gran sentido del humor, y sus
historietas han hecho reír a niños y adultos de todo el mundo.